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Una mala decisión

CAP 1
Número primo favorito


Estaba a punto de saltar, sentía una necesidad de hacerlo, gritos mudos salían de su boca mientras veía como sus lágrimas se resbalaban por sus mejillas para terminar cayendo hacia el abismo de tres pisos, de la misma forma en la que él muy pronto haría. Pero… ¿cómo había llegado a ese punto? ¿que era lo que le impedía retroceder unos cuantos pasos y tratar de cambiar su vida?

Miremos cómo esta historia comienza.

Era otro  día en la casa, en la nueva casa de Ezequiel.Se había levantado de su colchón tirado en el suelo de su nueva habitación. Las cajas de la reciente mudanza aún estaban esparcidas por toda la estancia y la cocina, no era raro estar caminando por la sala y tropezarse con algún jarrón o libros de literatura del padre de Ezequiel.

Gracias a su mudanza, Ezequiel tuvo que dejar todo lo que conocía, sus amigos, sus familiares cercanos, y los lugares que le gustaban para irse con su familia a una nueva ciudad debido al nuevo trabajo de su padre. Ezequiel estudiaba, empezaba a cursar grado noveno y por ende debía entrar a una nueva escuela, faltaba un día antes de ingresar a su nuevo instituto y Ezequiel quería dar una buena impresión a las nuevas personas que conocería muy pronto. Todo era nuevo para él, no conocía a nadie ni nada de lo que había visto por la ventanilla del auto mientras arribaban en el camión de mudanzas. Caminó con cuidado a la cocina para prepararse un café con unas tostadas, luego se dió una ducha y buscó entre sus cajas una sudadera y un jean con unos zapatos de correr. Estuvo todo el día organizando lo que era ahora su nueva habitación,limpiando el polvo, colocando las cosas en su escritorio, armando la cama, colocando su ropa en ganchos para colgarla en su armario. En la tarde se dedicó a comprar los nuevos útiles y el uniforme para poder estar listo para el siguiente día.

El lunes, se levantó entusiasmado y a la vez con nervios, se dió una ducha rápida para no perder tiempo, se secó y salió del cuarto de baño para colocarse su nuevo uniforme. Cuando estaba listo, alistó su bolso colocando unos tres cuadernos previamente marcados con sus datos personales, unos cuantos colores y varios lapiceros. Llegó a la cocina y se preparó unos huevos revueltos con un par de tostadas, subió a lavarse los dientes y finalmente se despidió de su madre (su padre se había ido más temprano a su trabajo) y salió de su casa rumbo a su escuela. Como no conocía el lugar, tuvo que tomar el autobús mientras se aprendía el camino desde su casa hasta su nuevo instituto; miraba atentamente por la ventana del autobús memorizando cada una de las casas que pasaban, la cara de las personas y los pequeños detalles que estaban esparcidos por la acera. Reconoció en una gran edificación con varios árboles a su alrededor el nombre del que le habían dicho, iba a ser su nueva escuela. Bajó en la siguiente parada que quedaba una cuadra después de su instituto y caminó asombrado por el tamaño de ese lugar, la entrada era una gran verja con una terminación semi-ovalada en la parte de arriba con detalles entre sus barrotes que lo hacían parecer una enredadera.

Al parecer había llegado muy temprano pues solo veía a dos estudiantes al lado de la verja con cara de que querían seguir durmiendo y otro chico solitario al cual se notaba, no quería tener nada que ver con los presentes. Faltaban 20 minutos para entrar y la gente empezaba a llegar y con ellos un bullicio al cual Ezequiel no estaba muy acostumbrado y que no acabó sino hasta que un timbre anunciando la entrada a la institución sonó.

los estudiantes entraron en orden gracias a que un hombre de mediana edad, barbudo(tal vez algún profesor o director) y con una barriga que amenazaba con romper un botón de la camisa azul que tenía, se colocó al lado de la entrada con una cara de seriedad que hacía entender a los estudiantes que su presencia no era de su total agrado. Ya dentro de la institución Ezequiel fue abordado por varios gritos de amigos reencontrándose después de unas largas vacaciones y de empujones causados por abrazos muy afectivos por parte de las estudiantes. A todos los estudiantes los dirigieron hasta el patio principal, una zona extensa al aire libre donde el sol caía con intensidad y estaba rodeado por varios árboles que lo hacían parecer un hermoso jardín con flores adornando cada rama, Ezequiel sonrió y se dijo para sus adentros “este lugar me agrada”. El  director quien estaba en una gran tarima con un pequeño micrófono en su mano trataba de hablar por este sin éxito ya que no estaba conectado. Se hundió de forma desordenada dentro de ese tumulto de gente que llenaba el patio con gritos y risas y se sentó en una escalera solitaria que encontró a unos 7 metros de la tarima. El director comenzó a hablar(ya con el micrófono conectado) con una voz grave y fuerte que hizo que el patio completo hiciera silencio:

-bienvenidos, estudiantes a este nuevo ciclo de estudio que empieza este día, espero que esten igual de emocionados que yo por empezarlo- dijo con entusiasmo, como si esas palabras trataran de  reemplazar esa cara larga que tenía a la entrada del colegio.

el director siguió con su charla positivista acerca de este nuevo año a empezar, charla la cual nadie estaba escuchando porque estaban adelantando los chismes de las vacaciones o simplemente durmiendo sobre lo hombros de sus compañeros. al terminar la charla, el director empezó a nombrar cada uno de los nuevos salones y sus respectivos estudiantes, Ezequiel fue nombrado en el noveno número siete, algo que le hizo sacar una sonrisa pícara. el siete era su número primo favorito.

CAP 2
Extraña sensación


Ezequiel se reunió en el lugar especificado para su grupo noveno número siete, o mejor dicho 9-7. al momento empezaron a llegar otros estudiantes mientras eran nombrados por el director y al final quedó un grupo de cuarenta estudiantes: veintisiete eran mujeres y trece hombres. al rato llegó una mujer de más o menos treinta y cinco años, de estatura media (pero se veía alta con tacones),pelirroja, con rasgos finos y una nariz pequeña  y unas gafas que cubrían sus ojos miel. se presentó como su directora de grupo: Sofía Sandoval, y que estaba feliz de conocernos y trabajar este año con ella. nos organizó por estatura en dos filas pegadas, al lado de Ezequiel, estaba el chico de la salida que tenía cara de pocos amigos: era alto y en su cuerpo se veía que habían horas de gimnasio acumuladas, su tez era blanca con unas cejas tupidas y negras, sus facciones eran fuertes y marcadas, como si casi nunca sonriera. a pesar de su apariencia( la cual no le causaba algún temor) tomó la decisión de presentarse mientras caminaban hasta el aula

-hola, mi nombre es Ezequiel- dijo mientras extendía su mano hacia él en un gesto amistoso. el estudiante miró a Ezequiel de arriba a abajo terminando en sus ojos, dando al final una sonrisa pícara (al parecer si sonreía) mientras estrechaba su mano con la del nuevo compañero

-william, mucho gusto- dijo mientras sonreía dejando ver en su labio inferior al lado izquierdo un pequeño piercing negro en forma de flor. seguimos caminando hablando acerca de nosotros, me contó que había sido trasladado a este instituto puesto que se coheficiente intelectual era mayor al del promedio de su anterior colegio, además me dijo, que practicaba boxeo y skateboarding todos los días (alternando los dos deportes).

Después de caminar por un largo pasillo, llegaron a un aula que quedaba al final de este. dentro de ella habían varios pupitres de madera, un escritorio y una silla reclinable. el salón no tenía mayor decoración: las paredes eran de un verde pastel bastante desgastado y tenía una simple cartelera que decía “leer es soñar”. como venían en orden de estatura, fue fácil para la señorita Sandoval (les pidió que se dirigieran a ella así )organizarlos en los pupitres sin causar algún problema. william y Ezequiel quedaron en puesto seguidos así que pudieron seguir hablando sobre ellos en los puestos de atrás (los dos medían casi 1,75 metros).

las primeras dos horas transcurrieron rápidamente puesto que los temas principales se basaron en los horarios y quienes eran los profesores de cada una de las asignaturas.salieron al primer receso de quince minutos que les daban y aprovecharon para jugar un poco y conversar con sus nuevos compañeros.

la jornada escolar terminó y Ezequiel se despidió de Will (quien ya tenía licencia y un auto) para irse caminando a su casa por el camino que previamente había aprendido. no tenía prisa de llegar, sus padres probablemente seguían trabajando hasta las ocho y media de la noche y la asa ya estaba limpia y organizada.caminó unas diez cuadras desde el colegio hasta su casa (no era tan lejos) y sacó las llaves de su bolsillo derecho del bolso,entró y dejó su bolso sobre uno de los sillones de la sala para luego subir al segundo piso y caminar hasta su habitación. estaba exhausto, estuvo todo el día jodiendo con will y jugando con un grupo de chicos voleibol. se desvistió para dirigirse a la ducha y darse un baño caliente. salió del cuarto de baño, se colocó una pantaloneta y dejó al descubierto su pecho ya que hacía calor. se miró al espejo y vió que tenía una pequeña marca en su lado izquierdo de su cara, en la mejilla. recordó como se la había hecho: estaba en el parque de su antiguo vecindario con sus amigos jugando a las escondidas, él era el que encontraba a las otras personas que se puso a contar hasta 50 para poder buscarlas. empezó a examinar el lugar encontrando a uno o dos de sus amigos a lo lejos, luego, se alejó de la base para investigar los otros  escondites. buscando detrás de un árbol, vió que caído, había un pequeño pajarito mirándolo con miedo, se veía que apenas era un pichón puesto que sus plumas aún se veían pequeñas; miró arriba del árbol y vió un nido vacío, supuso que era el nido del pequeño pajarito. decidido, tomó al polluelo entre sus manos y lo colocó cuidadosamente en un bolsillo de su camisa, luego empezó a escalar el árbol para dejar al pajarito en el nido, lo logró pero cuando iba bajando el árbol, su amigo lo sorprendió con un grito, terminó cayendo desde la mitad del árbol. cayó no de muy alto, pero teniendo en cuenta que Ezequiel tenía diez años, el golpe fue algo fuerte, causando que se enterrara una astilla en la mejilla izquierda. se rió de ese recuerdo mientras negaba con una sonrisa, bajó hasta la cocina y empezó a preparar la cena.

dos horas después, sus padres habían llegado en la camioneta, Ezequiel los recibió con limonada y unos panquesitos que había comprado en la tienda de la esquina. ya en la mesa listos para cenar, empezaron a hablar de su día y de cómo había transcurrido sus problemas. terminada la cena, la madre de Ezequiel levantó los platos y empezó a lavar mientras que su padre, limpiaba y organizaba la mesa. al final del día, todos se dieron las buenas noches y se dirigieron hacia sus respectivas habitaciones.

así pasaron los días para Ezequiel, jugando en el colegio, hablando con Will, haciendo los deberes y cenando felices con su familia. Ezequiel se sentía a gusto en su nuevo estilo de vida.

un día, Will y Ezequiel caminaban por los pasillos del instituto cuando un grupo de chicas pasa corriendo y riendo tal vez por alguna travesura que habían realizado, pero a Ezequiel le llamó la atención una chica morena y de ojos cafes que corría  sonriendo agitando su cabellera azabache, desde ese momento Ezequiel le confesó a Will que esa chica le llamaba la atención , Will por su parte, lo molestaba y siempre le daba codazos empujándolo hacia ella. “qué extraña sensación” pensaba Ezequiel.

CAP 3
Completo


No lo podía creer, sus ojos lo estaban engañando, no quería seguir mirando pero sus lágrimas lo obligaban a abrir los ojos: Will estaba besando a Emma, la chica que le gustaba. no pudo soportar más y decidió huir, al moverse, William sintió su presencia y se separó de emma rápidamente para caer en cuenta de lo que pasaba.

William había decidido buscar a la chica que le gustaba a su amigo por las redes sociales par poder unirlos más, tal y como cupido. encntró su perfil y la añadió, dos días después ella añadió la solicitud y empezaron a hablar. William se dió cuenta que ella tenía mucho en común con él y poco a poco fue dejando de ser cupido para convertirse en uno de los enamorados. semanas después de hablar por redes sociales, decidieron verse para una salida al parque, la siguiente fue al cine y la otra a un restaurante, todo a espaldas de Ezequiel. como era de imaginarse, William y Emma se volvieron una pareja y a escondidas, se daban beso cariñosos en el colegio.

William prefería vivir en la ignorancia que estaba tomando lo que su mejor amigo anhelaba.

William reaccionó y corrió detrás de Ezequiel para explicarle lo que pasaba, aunque, dentro de su corazón, sabía que él no iba a comprenderlo, que jamás lo perdonaría. William dejó de correr pensando en el daño que le había hecho a su mejor amigo.

por parte de Ezequiel, ese día faltó al colegio sin que sus padres lo supieran, no quería desatar un problema debido a la rabia que sentía. no quería creerlo, como pudo hacerle eso? se dejó caer en su cama mientras gritaba sobre su almohada, hacía una rabieta y lloraba dentro de él.

William le había enseñado boxeo y su cuerpo había crecido en musculatura, decidió practicar un poco para desahogarse, le pegaba a un saco de boxeo que él mismo había creado y hacía flexiones en el marco de la casa. se sentía mejor, más liviano, pero aún sentía un hueco en su pecho, que cada vez que pensaba en ese momento del beso se llenaba de odio y lo hacía ejercitarse cincuenta flexiones más. pensó en como william lo había abandonado y traicionado, en como Emma, quien ya se estaban volviendo buenos amigos, lo había ilusionado y humillado de esa forma. es cuando pensó: “ ¿porqué debo seguir siendo bueno y educado con ellos?,¿por que debo seguir siendo educado con todo el mundo? no estoy ciego como para no darme cuenta que los que sufren más, son los gentiles” y con esa idea en la cabeza decidió cambiar todo en él, su forma de actuar, sus emociones y hasta sus gestos, no quería ser él mismo y menos con las personas que lo habían herido.

al otro día, llegó al colegio cambiado: él era un chico normal con el cabello negro y ojos grises, siempre portaba adecuadamente el uniforme que consistía de pantalones largos, un blazer con una corbata y camisa blanca manga larga además, usaba gafas y usaba un peinado de lado que lo hacía ver intelectual.todo eso cambió en él, ahora traía un pantalón más pegado del que debía, las mangas largas las recogía de tal forma que dejara ver sus brazos marcados y su blazer lo llevaba en una mano detrás de la espalda y sobre su hombro.

todos notaron su cambio tan drástico, estaban sorprendidos por su apariencias y estupefactos por su actitud, las chicas del instituto empezaron a hablar de él, e incluso, empezó a tener algunas fans. William trató de hablarle durante toda la semana, pero la altanería y egocentrismo de Ezequiel lo hacía quedar en ridículo frente a toda la escuela.

Ezequiel, o como ahora se hacía llamar, Eze trataba a los pequeños, con gafas, y débiles, o como él los llamaba, “inaceptados” como si fueran un pequeño juguete del cual reirse despues de jugar con él, a Eze se le unieron cada vez más y más personas con la misma actitud quienes hacían los mismos actos que Eze haciéndolo de él, un líder.

en cuanto a su rendimiento escolar, contrario a lo que parece, subió de una forma extraordinario, en principio y antes de su cambio, era un estudiante promedio con notas aceptables, pero ahora, era sobresaliente, incluso una mención de honor ya era normal para él.Sus padres también se asombraron por su cambio, pero viendo que no le afectaba a nivel escolar y familiar, lo dejaron ser.

Diariamente, las bromas fueron aumentando de parte de Eze y su “pandilla”, llevando a William y a Emma a una ruptura obligada, ya que no podían soportar más la actitud de Ezequiel. pero Eze no paró ahí, él quería verlos sufrir más, quería hacerlos pagar un precio más alto del que él tuvo que hacer, quería hacerlos sentir el dolor de la traición de un hermano y la desilusión de un corazón. Eze se sentía renacido, no como el fénix, que después de ser un ave oscura y decrépita se vuelve luz y belleza, no, el renació con un corazón oscuro que no sentía remordimiento alguno al ofender y amedrentar a las personas y que disfrutaba con el llanto y las caras de miedo de la gente.se sentía completo.

CAP 4
Un error que no fue tuyo


los días pasaban y el odio crecía, era un amigo fiel para Eze, sentía que no necesitaba de nadie más, solo de él mismo y el odio. William estaba triste y en una depresión de la cual le estaba siendo difícil salir, no entendía qué le pasaba a Ezequiel, y creía que su cambio había sido su culpa. se sentía con dolor y pesadez, el ir al colegio le resultaba fatídico para él. el mirar a Emma era una como ver un espejo de William, estaba en un estado igual, triste , melancólica y desgastada. cada vez que se veían el uno al otro, sólo podían recordar el cuánto se querían y el daño que le hicieron a alguien más por amarse.

un día, en el transcurso de una de las bromas de Eze, William empezó a llorar, frente a Ezequiel nunca lloraba, pero su dolor era tan grande que no pudo contenerse más, Eze escuchó ese llanto y sonrió, siempre quiso verlo llorar, tal y como Emma lo hacía cuando le jugaban una treta, pero al voltear hacia  la cara hacia Will, se sintió devastado y siniestro: Will lloraba sin alma, sus ojos estaban cansados de vivir y su vida se sentía débil, Eze se sintió terrible. y, disfrazado de orgullo, salió del baño donde golpeaban a Will.

al final,los compañeros de Eze se cansaron de golpearlo y se retiraron del baño no sin antes escupirlo unas cuantas veces y mojarlo a forma de burla. William estaba tirado en los pisos de los baños principales, lleno de golpes y magulladuras, pero el golpe más doloroso era el de su corazón, dolía y mucho. sentía que se merecía esto por haber traicionado a su mejor amigo, sentía que no tenía el derecho para amar ya que cuando lo hacía, lastimaba a alguien, esta no era la primera vez que pasaba. se levantó adolorido de las baldosas salpicadas de sangre y caminó por el pasillo hasta el segundo piso, las clases habían terminado y los salones estaban desordenados. y ahí estaba él, caminando en los pasillos y divagando en su mente, su subconsciente tomó el control de su cuerpo y lo dirigió hacia las últimas escaleras del instituto, se quedó unos segundos en la puerta que drigía hacia la azotea, mirando si la razón tomaba las riendas de su conciencia pero nada pasó, el dolor seguía controlándolo indirectamente hacia la orilla del techo. a lo lejos se escuchaban unos gritos, en realidad se escuchaban muy lejos, casi opacos, decidió ignorarlos. abrió sus brazos hacia los lados, como una ave a punto de dar su primer vuelo. Estaba a punto de saltar, sentía una necesidad de hacerlo, gritos mudos salían de su boca mientras veía como sus lágrimas se resbalaban por sus mejillas para terminar cayendo hacia el abismo de diecisiete pisos, de la misma forma en la que él muy pronto haría. Pero… ¿cómo había llegado a ese punto? ¿que era lo que le impedía retroceder unos cuantos pasos y tratar de cambiar su vida? “el dolor” dijo una voz en su cabeza “ la traición” dijo otra “ la culpa” habló una más, demás voces empezaron a azotarlo contestando sus previas preguntas de forma directa y cortante, William solo lloraba, su decisión estaba tomada: acabaría con su vida para no arruinar la de los demás.cerró sus ojos y se dejó llevar por  la gravedad y el viento. Un par de brazos aparecieron de repente por debajo de sus axilas y lo abrazaron con tal fuerza que cayó del lado contrario que tenía destinado cayendo sobre el causante de su no-muerte. sus ojos estaban bien abiertos e inyectados de sangre al darse cuenta quien lo había salvado.

*minutos antes*

Se dirigió hacia los otros baños de hombres (era una institución bastante grande), unos los cuales casi nadie iba;por primera vez en eso tres meses de cambio en Ezequiel, se había sentido mal haciendo  una acción así,tuvo que echarse agua en la cara para dejar de pensar en eso, no le ayudaría en su necesidad de vengarse, pero se puso a pensar, ¿vengarse de que? ¿ellos ya no habían sufrido más que suficiente?, en ese momento, a Ezequiel le llegó un recuerdo de los buenos momentos que pasó con William, cuando lo conoció, cuando jugaban voleibol, el día que le dijo acerca de Emma, como él lo molestaba con Emma, cada uno de esos recuerdos pasaron fugazmente por la mente se Ezequiel y, por primera vez desde que vió a William con Emma, lloró como un niño pequeño e inocente arrepentido por haber roto el jarrón favorito de su madre, se frotaba los ojos con la esperanza de que esas lágrimas desaparecieran, pero no pudo, era imposible, era igual de imposible que arreglar su amistad con William. Un ruido lo sacó de ese trance en el que estaba, se puso en posición de ataque (tenía muchos enemigos ahora), se dirigió lentamente hacia la entrada de los baños y sacó lentamente su cabeza para visualizar el entorno. Solo vió a una persona caminando de una forma anormal, como si estuviera drogado, Ezequiel no le dió mayor importancia, pero un pequeño detalle le hizo recordar la identidad de esa persona: un pequeño piercing negro en forma de flor. para cuando Ezequiel cayó en cuenta de quién era, William ya estaba subiendo las escaleras hacia la azotea, al principio pensó en dejarlo ir se veía melancólico y con dolor, tal vez el ver a Ezequiel lo dejaría devastado. Eze decidió seguirlo sin que él lo viera, por simple curiosidad, vió que se había quedado quieto un escalón antes de la puerta que daba a la azotea, se veía perdido no solo en el instituto, sino también en su mente. dos o tres minutos después, ese “zombie” volvió a actuar y tomó el pomo de la puerta para girarlo, abrir la puerta y entrar en la azotea. Eze empezó a subir las escaleras rápida pero silenciosamente, se dió cuenta que Will no dejaba de caminar y cada vez más estaba cerca de la orilla, empezó a gritar su nombre y a preguntarle qué rayos pensaba hacer seguido de unas cuantas groserías, William no reaccionaba, solo seguía caminando hasta el borde. ya en este, extendió sus brazos y lloró como si un dolor lo estuviera dominando, Eze corrió hacia él, no podía dejar que él hiciera eso, sería imperdonable, no quería perder a su mejor amigo, no cuando quería enmendarlo todo. lo abrazó como si fuera su única compañía en un desierto solitario y lo empujó hacia atrás haciendo que cayera sobre él.

después del impacto contra el suelo y adoloridos, Ezequiel y William se miraron a los ojos, se veía que los dos estuvieron llorando, ambos estaban estupefactos por el acto del otro, Ezequiel bajó su mirada y se arrastró hacia William en silencio, solo se escuchaban las respiraciones agitadas y el pantalón de Ezequiel arrastrándose por el suelo rocoso de la azotea, ya frente a William lo abrazó fuertemente y empezó a llorar, Will seguía impactado con lo que estaba pasando, no sabía que hacer, el llanto de Ezequiel era silencioso pero lo suficiente como para que William lo escuchara, un “perdón” débil salió de la garganta de Ezequiel, seguido por otras palabras -fuí un idiota, no debí ser así con tigo, debí apoyarte con tu relación con Emma, no tenía derecho de enojarme y de mucho menos hacer que rompieran- dijo en palabras llenas de dolor y arrepentimiento, sorbió y prosiguió -soy la peor persona en este mundo, acá el que no debería existir soy yo, una persona tóxica que daña a los demás- habló como si le hubiera leído sus pensamientos -entiendo si jamás me vuelves a hablar, lo sé, soy una escoria de persona, pero por favor, no acabes con tu vida por un error que no fue tuyo-.

CAP 5
Reacción


William reaccionó ante las sinceras palabras de Ezequiel, y le devolvió el abrazo, algo que Eze no esperaba -perdóname tú a mí, no debí tomar lo que tu anhelabas- habló con lágrimas en sus ojos -soy yo el causante de este comportamiento tuyo, pido perdón por mi deslealtad, si tu eres una mala persona, yo soy un pésimo amigo- dijo añadiendo un poco de humor al momento haciendo que los dos rieran. Terminaron el abrazo, y se miraron a sus caras -te vez fatal- dijo Ezequiel -tú no estás mejor- le contestó william,ambos rieron y se levantaron del suelo, en el aire ya no se sentía esa tensión ni tristeza que opacaba el ambiente, todo lo contrario, bajaron sonriendo cómplices de lo que había pasado y conscientes que desde ese día su amistad iba a mejorar.

Ezequiel no volvió a ser como antes, lo único que conservó fue su apariencia y su apodo. Siguió siendo un “chico atractivo”(así lo llamaban sus admiradoras desde que cambió) pero con el pequeño detalle de que dejó de molestar a las personas diferentes a él y empezó a ayudarlos. Se disculpó con cada una de las personas a las que agredió, algunas supieron entender y aceptaron las disculpas, otras fueron un poco más difíciles y Ezequiel tuvo que hacer “favores” por ellas a cambio de su perdón. Ezequiel dejó su anterior grupo de agresores, ellos no tomaron muy bien su deserción y mandaban cada vez que podían pequeñas bromas a su anterior líder, pero gracias a la basta experiencia que tenía William con las bromas de esos tipos, supo avisar a Ezequiel de cada una de ellas. con el tiempo, el antiguo grupo de Ezequiel se fue aburriendo de sus derrotas y dejaron de molestarlo.

en cuanto a Emma, Eze habló con ella y quedaron en una simple amistad, Ezequiel se dió cuenta que no tenía derecho a intervenir y que debía, como buen amigo, apoyar a William y a Emma con su relación. Más tarde, Eze conocería a una linda chica castaña de ojos color miel que lo cautivará con su hermosa sonrisa y nos hoyuelos que enloquecerían a Eze.

esto parece un cuento con final feliz, y en realidad lo es,pero hay veces que Ezequiel no llega a tiempo para salvar a su mejor amigo y una tragedia sucede. Casos así existen y es fácil encontrar los factores de una persona que está sufriendo. Traten de comprender la situación de las personas que los rodean y aman, no asuman realidades que no existen, y mucho menos tomen la venganza como la mejor forma de arreglar un problema, lo único que genera esto es un problema parecido a un hoyo, se va haciendo cada vez más y más grande hasta el momento donde no encuentres salida y lo mejor sea saltar por él. esto no es un cuento donde siempre gana la amistad, esta es una representación de realidades que a veces salen como el segundo desenlace y no como la primera.

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